domingo, 25 de abril de 2010

RUBÍ

El Rubí de tu sangre

está rodeado de

espejos

Tus Mieses sin dueño

me guiaron hacia

la Herida Invisible


El recuerdo y el

olvido con sus

humildes preseas

que nunca llegan

al cielo


La indolente geografía

de la rutina que

sólo sabe de

fronteras


Cuándo se aturden

los sentidos mientras

las gélidas manchas

de la noche ya

descansan siendo

flores


La insolvente caricia

de un beso en

la mejilla enamorada

de un amante


Aunque postrada

mi alma sobre

sus hierbas de

Agosto

Una vez liberada

deja en los espejos

las siluetas de los

Planetas que sufren

en silencio . -

No hay comentarios: